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Apuestas Deportivas

Nueva York demanda a Kalshi y plantea multas de hasta 36.000 millones de dólares

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Nueva York quiere que Kalshi sea tratada como una plataforma de apuestas sin licencia, mientras la empresa defiende que su estatus federal la sitúa fuera del marco estatal de juego.

Nueva York sostiene que se trata de juego no autorizado

La gobernadora Kathy Hochul y la fiscal general Letitia James presentaron una demanda contra KalshiEX por presuntamente operar una plataforma de juego ilegal sin autorización de la New York State Gaming Commission.

Según el estado, los contratos por eventos de Kalshi encajan en la definición legal de juego porque los usuarios arriesgan dinero sobre resultados inciertos que no controlan. Estos mercados incluyen deportes, elecciones, entretenimiento y otros acontecimientos del mundo real.

Kalshi lanzó su plataforma de predicción en 2021 y añadió mercados vinculados al deporte en enero de 2025. Nueva York afirma que, aun sin licencia estatal de juego, la compañía promocionó estos contratos como legales en los 50 estados.

La sanción potencial sería enorme

La demanda pide una orden judicial para impedir que Kalshi siga operando en Nueva York como negocio de juego no autorizado. También solicita un detalle completo de las apuestas realizadas, las pérdidas de clientes y los ingresos obtenidos por la plataforma.

La fiscalía busca que la empresa entregue las supuestas ganancias ilegales, pague restitución y afronte penalizaciones equivalentes a tres veces el beneficio generado por la conducta descrita en el caso. Además, el escrito reclama una multa de 100.000 dólares por cada oferta no autorizada de apuestas deportivas en el estado.

El coste total podría acercarse a 36.000 millones de dólares, aunque por ahora se trata de una estimación. La cifra final dependería de lo que determine el tribunal tras revisar la actividad de la empresa.

La edad mínima es otro punto clave

La protección del consumidor ocupa un lugar central en la demanda. Kalshi permite el acceso a usuarios de 18 años o más, mientras que las apuestas deportivas móviles en Nueva York solo están permitidas para mayores de 21 años.

Las autoridades también sostienen que Kalshi evitó las obligaciones fiscales y de cumplimiento que sí se aplican a las casas de apuestas con licencia. En el estado, los ingresos del juego regulado ayudan a financiar escuelas públicas, deportes juveniles y servicios para juego problemático.

Para los usuarios, la diferencia de edad mínima muestra una separación práctica entre los mercados de predicción y las apps de apuestas tradicionales. Aunque un producto pueda parecer similar a una apuesta deportiva, las protecciones, la fiscalidad y los mecanismos de reclamación pueden ser distintos. Antes de usar cualquier plataforma, conviene revisar si está autorizada en el estado, qué edad exige y qué herramientas de juego responsable ofrece.

Un revés judicial facilitó la ofensiva estatal

La nueva acción llega después de una orden de cese emitida por la New York State Gaming Commission en octubre de 2025. Kalshi recurrió esa medida ante un tribunal federal y pidió bloquear la aplicación de la normativa estatal.

En julio de 2026, la jueza federal Analisa Torres rechazó conceder esa protección preliminar. El tribunal consideró que la empresa no había demostrado, en esa fase, que probablemente triunfaría con su argumento de que la legislación federal sobre materias primas desplaza las normas de juego de Nueva York.

Kalshi apeló, pero también fracasó en un intento posterior de conseguir protección mientras seguía el recurso. Eso dejó vía libre al estado para avanzar con la demanda.

El caso también entra en la agenda política

La disputa ya se usa en el debate electoral. Bruce Blakeman, ejecutivo del condado de Nassau y candidato republicano a gobernador, acusó a Hochul de rechazar un acuerdo que, según su versión, podría haber generado ingresos fiscales para Nueva York.

Algunas informaciones apuntaron a que Kalshi había discutido un modelo parecido al de Carolina del Norte, con un impuesto del 6% sobre operaciones en mercados de predicción. La oficina de Hochul respondió que una empresa acusada de infringir la ley estatal no debería resolver el problema mediante una regulación ligera propuesta por ella misma.

El enfrentamiento deja dos posiciones claras: hacer cumplir el sistema actual de licencias de juego o integrar los mercados de predicción dentro de un esquema fiscal regulado.

Kalshi se apoya en la regulación federal

Kalshi sostiene que es una plataforma regulada a nivel federal bajo supervisión de la Commodity Futures Trading Commission. Su argumento principal es que los estados no pueden bloquear productos aprobados dentro del marco federal de derivados.

La empresa define sus contratos como mercados financieros en los que los usuarios negocian entre sí sobre resultados reales. Nueva York, en cambio, considera que se trata de apuestas con formato financiero. Ese desacuerdo es el centro del litigio.

Qué deben vigilar los usuarios

La demanda no implica automáticamente devoluciones ni compensaciones para los clientes. La restitución es una de las medidas pedidas por Nueva York, pero cualquier pago dependerá de la decisión judicial.

La cuestión práctica más importante es el acceso. Si el estado gana, Kalshi podría tener que bloquear a residentes de Nueva York, imponer controles de edad más estrictos o buscar una licencia de juego. Si gana Kalshi, su posición podría reforzar la idea de que los mercados de predicción regulados a nivel federal pueden ofrecer contratos deportivos sin seguir todas las normas estatales aplicables a las casas de apuestas.

Para los jugadores, esto no es solo un debate legal. Puede afectar a la disponibilidad de mercados, a restricciones de cuenta, a los métodos de reclamación y a las condiciones de uso. Antes de registrarse o depositar fondos en una plataforma relacionada con apuestas o mercados de predicción, conviene comprobar la legalidad local, la edad mínima, las condiciones de pago y las opciones de autoexclusión o límites de actividad.

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