El crecimiento de plataformas como Kalshi y Polymarket en Estados Unidos está encendiendo alertas entre especialistas en juego problemático, legisladores y usuarios en recuperación. Aunque estas empresas se presentan como mercados de predicción o intercambio financiero, varios expertos sostienen que, en la práctica, ofrecen una experiencia muy similar a la de las apuestas deportivas en línea.
El caso de Kevin, un hombre de 36 años de Texas con un largo historial de adicción al juego, resume buena parte del problema. Tras años de pérdidas, una quiebra personal y daños en su vida familiar, encontró en Kalshi una forma de volver a apostar sin pasar por una casa de apuestas tradicional. Según su relato, la plataforma le permitió seguir operando desde el móvil bajo una apariencia menos asociada al juego.
Kalshi permite a los usuarios tomar posiciones sobre resultados inciertos en deportes, política, cultura popular, clima y otros eventos. Polymarket funciona con una lógica parecida y está retomando presencia en el mercado estadounidense. Ambas plataformas han ganado visibilidad durante el último año, al mismo tiempo que aumentan las solicitudes de ayuda por problemas de juego en el país.

Por qué preocupan estos productos
Especialistas en salud pública y adicción advierten que el formato no elimina el riesgo. Para personas vulnerables, la interfaz, la rapidez de uso y la disponibilidad continua pueden activar los mismos patrones de conducta que las apuestas deportivas o los casinos online.
La principal diferencia legal es que estas plataformas no se regulan como operadores de juego estatales. En lugar de quedar bajo comisiones de juego o autoridades tribales, se encuadran en el ámbito federal bajo la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), el organismo que supervisa derivados y mercados de materias primas.
Ese marco les permite operar con condiciones distintas a las de una casa de apuestas tradicional. Kalshi está disponible en los 50 estados para mayores de 18 años. Polymarket también ha reabierto parte de su oferta a usuarios estadounidenses adultos a través de su app, aunque arrastra antecedentes regulatorios, incluida una multa de la CFTC y restricciones previas para usuarios de EE.UU.
Qué cambia frente a una casa de apuestas
Las compañías sostienen que no existe una “casa” que juegue contra el usuario y que los participantes operan entre sí, como en un mercado. Sin embargo, críticos del modelo dicen que esa diferencia técnica no cambia la experiencia del usuario ni el potencial de daño.
- Las decisiones se toman en tiempo real desde el teléfono.
- La oferta incluye deporte, uno de los segmentos con mayor capacidad de atracción.
- El acceso es amplio y, en algunos casos, permitido desde los 18 años.
- La presentación como “trading” puede reducir la percepción de riesgo en nuevos usuarios.
Para personas con antecedentes de juego problemático, esa combinación puede ser especialmente delicada. Kevin afirmó que perdió entre 5.000 y 10.000 dólares en menos de un año usando Kalshi, una cifra que afectó de forma directa las finanzas de su familia.
Pérdidas frecuentes y concentración de ganancias
Los datos citados en el artículo original apuntan a un patrón conocido en otros entornos de apuesta: la mayoría de los usuarios pierde dinero y una minoría concentra buena parte de las ganancias. Esto refuerza la preocupación de quienes consideran que el producto debe analizarse con criterios de protección al consumidor similares a los del juego regulado.
En ese contexto, organizaciones de prevención señalan que la discusión no es solo jurídica, sino también funcional: si el comportamiento del usuario, el riesgo financiero y el impacto sobre la salud son comparables, las medidas de seguridad también deberían ser comparables.
Publicidad, edad mínima y exposición de jóvenes
Otro punto sensible es la promoción comercial. Personas en recuperación y creadores de contenido sobre adicción al juego denunciaron haber visto anuncios de estas marcas incluso en espacios orientados a evitar recaídas. Eso ha llevado a cuestionar los filtros publicitarios y la segmentación usada por las plataformas.
También preocupa la llegada del producto a públicos jóvenes. Investigadores y asociaciones del sector de salud mental advierten que empezar a jugar a menor edad aumenta el riesgo de desarrollar conductas problemáticas más adelante. En este caso, la barrera mínima de 18 años resulta especialmente polémica, sobre todo por la cercanía del formato con las apuestas deportivas.
La NBA, la PGA Tour y la NCAA han pedido elevar la edad mínima legal a 21 años para este tipo de mercados. Kalshi, por su parte, ha defendido mantener el acceso desde los 18 años y anunció nuevas medidas para limitar el uso por menores, entre ellas sistemas de reconocimiento facial para dificultar que adolescentes utilicen cuentas de sus padres.
Herramientas de protección: qué revisar antes de usar una plataforma
Para un enfoque práctico, los usuarios deberían comprobar varios puntos antes de registrarse en un servicio de este tipo:
- Edad mínima aplicable en su jurisdicción y términos de acceso.
- Si la plataforma acepta usuarios de su estado o país.
- Qué organismo la supervisa y bajo qué marco legal opera.
- Si ofrece límites de depósito, pausas, autoexclusión o bloqueos de actividad.
- Cómo presenta los riesgos y si enlaza a líneas de ayuda o recursos de tratamiento.
- Qué comisiones cobra y cómo funciona realmente la mecánica de trading o apuesta.
También conviene recordar que usar VPN u otros métodos para esquivar restricciones geográficas puede incumplir los términos del operador y dejar al usuario sin protección efectiva ante disputas o bloqueos de cuenta.
Ayuda y juego responsable
Varias organizaciones sostienen que los mercados de predicción deberían mostrar recursos de ayuda del mismo modo que lo hacen muchas plataformas de apuestas reguladas. El National Council on Problem Gambling ha pedido una mayor visibilidad de líneas de asistencia y campañas de prevención dentro de estos servicios.
Kalshi anunció una inversión de 2 millones de dólares en iniciativas educativas junto al NCPG, aunque el debate sigue abierto sobre si eso es suficiente sin integrar avisos y herramientas más visibles dentro de la propia plataforma. Polymarket, según el artículo, no remitió usuarios a una línea de ayuda en este caso.
La conclusión de los expertos citados es clara: aunque cambie el envoltorio legal o financiero, el riesgo para ciertos usuarios sigue presente. Para quienes ya han tenido problemas con apuestas, casinos o trading especulativo, estas apps pueden funcionar como una puerta de reentrada. Por eso, antes de usarlas, conviene revisar edad legal, disponibilidad local, condiciones del servicio y opciones reales de autocontrol.
Créditos de las ilustraciones: Michael Nagle/Bloomberg via Getty Images, Bloomberg/Getty Images

