La periodista de investigación Nicole Noren, antigua productora del programa Outside the Lines de ESPN, decidió hablar públicamente sobre un conflicto que, según sostiene, está afectando a la cobertura deportiva: la creciente dependencia de las empresas de apuestas.
Noren explicó que durante años propuso reportajes sobre operadores de apuestas, adicción y responsabilidad empresarial, pero varios de esos proyectos no recibieron autorización. En su opinión, algunas investigaciones terminaron siendo mucho menos críticas de lo previsto.
La periodista dejó ESPN en 2023, después de que la cadena anunciara ESPN BET, una plataforma desarrollada junto con Penn Entertainment. Su decisión estuvo influida también por la experiencia de su familia con la adicción al juego.
ESPN respondió que mantiene su compromiso con un periodismo independiente, basado en el criterio informativo y la integridad editorial. La empresa afirmó que sus decisiones buscan servir a los aficionados y exigir responsabilidades a los actores con poder.
Menos espacio para el periodismo de investigación
Bob Ley, antiguo presentador de Outside the Lines, describió la investigación como una función esencial de una organización informativa madura. Durante su etapa en ESPN, los periodistas podían investigar incluso a empresas que mantenían relaciones comerciales con la cadena.
Sin embargo, el programa dejó de emitirse con regularidad en 2023. Aunque ESPN todavía produce algunos contenidos bajo esa marca, antiguos empleados consideran que la cadena ha reducido su apuesta por las investigaciones mientras amplía su orientación hacia el entretenimiento.
La situación refleja una tensión más amplia en los medios deportivos. Las cadenas necesitan ingresos y audiencia, mientras que las apuestas se han convertido en una fuente importante de acuerdos comerciales y contenido patrocinado.
La expansión de las apuestas deportivas
En 2018, el Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló la prohibición federal que impedía a los estados regular las apuestas deportivas. Desde entonces, 39 estados y Washington DC han aprobado alguna modalidad de este mercado, aunque las normas varían según la jurisdicción.
Un estudio citado en el artículo señaló que el 27% de los estadounidenses y el 52% de los hombres de entre 18 y 49 años tienen actualmente una cuenta en una casa de apuestas. Ese grupo coincide en gran medida con la audiencia tradicional de los deportes.
La expansión también ha aumentado la preocupación por el juego problemático. El Consejo Nacional sobre Problemas de Juego ha citado investigaciones que relacionan el crecimiento de las apuestas con un aumento de los casos problemáticos en estados como Nueva Jersey, Ohio e Indiana.
La organización reclama que una parte de los impuestos federales sobre las apuestas se destine a prevención, tratamiento e investigación. Para los consumidores, esto significa que la regulación local, los límites de depósito, las pausas y las herramientas de autoexclusión deben revisarse antes de utilizar cualquier operador. Las apuestas solo están permitidas para mayores de edad y la disponibilidad depende del estado.

Las cuotas se integran en las retransmisiones
Nicole Noren cuestiona que la dirección de ESPN pueda separar los ingresos comerciales del impacto de presentar constantemente cuotas, promociones y conversaciones sobre apuestas a los aficionados.
Desde 2025, DraftKings es el proveedor oficial de apuestas y cuotas de ESPN. El acuerdo prevé la integración de contenidos en distintos programas y retransmisiones de la cadena. Como resultado, la información sobre apuestas aparece cada vez más cerca de la cobertura deportiva convencional.

Para Bob Ley, el problema no se limita a incluir una cuota en pantalla. La cobertura de los partidos puede quedar estructurada alrededor de las apuestas, modificando la forma en que se presenta el deporte y las prioridades de los medios.
Un debate que también afecta al empleo
La presión económica hace más difícil que los periodistas cuestionen una fuente relevante de ingresos. Los puestos en las redacciones estadounidenses se redujeron de forma significativa entre 2008 y 2020, y varias empresas importantes han aplicado despidos periódicos.
En este contexto, los periodistas más jóvenes pueden tener menos margen para criticar públicamente a los operadores o a las cadenas que los promocionan. Brian Moritz, profesor de comunicación, resumió el dilema preguntando si un profesional puede sentirse realmente libre para tomar una posición cuando trabaja en una industria dependiente de las apuestas.
La posible supervisión federal podría cambiar algunas prácticas, especialmente si prosperan investigaciones sobre publicidad engañosa de las casas de apuestas. Mientras tanto, los medios deportivos siguen teniendo que equilibrar los acuerdos comerciales con la responsabilidad de informar sobre la adicción, los riesgos financieros y las condiciones de uso de estos servicios.
Créditos de las ilustraciones: Bloomberg/Getty Images, Rebecca Sapp/Getty Images para el Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara, Brett Carlsen/Getty Images

