Varios tenistas profesionales están denunciando un problema cada vez más visible en el circuito: aficionados que apuestan en los partidos y luego intentan alterar el desarrollo del juego desde la grada. Según los jugadores, los comentarios, abucheos y provocaciones ya no son hechos aislados y aparecen tanto en grandes torneos como en eventos de menor nivel.
Jiri Lehecka recordó un partido en el US Open en el que un espectador situado muy cerca de su banquillo le habló durante varios sets con frases destinadas a desestabilizarlo. El jugador interpretó que no se trataba simplemente de un aficionado apoyando al rival, sino de alguien que habría apostado a su derrota y buscaba influir en el resultado.
Cuando pidió ayuda al juez de silla, la respuesta, según su relato, fue limitada. Mientras no hubiera insultos directos, resultaba difícil intervenir. Para Lehecka, ahí está una de las zonas grises del problema: algunas personas saben hasta dónde pueden llegar sin sobrepasar claramente el reglamento.
Lehecka y otros jugadores sostienen que este tipo de conductas se repite en muchos torneos, especialmente en pistas pequeñas donde el público está más cerca y el ruido individual tiene más impacto. Lorenzo Musetti dijo que la situación no se limita a un país y que se observa en distintas partes del mundo, con espectadores que animan de forma extraña o directamente buscan interrumpir el juego.

El problema, según varios testimonios, afecta con más fuerza a jugadores de ranking medio o bajo, que suelen competir en canchas secundarias y sin grandes medidas de separación respecto al público. En ese contexto, un solo espectador puede hacerse notar mucho más. Ya hubo casos recientes de tenistas enfrentándose verbalmente a personas que, según sospechaban, tenían dinero apostado en el partido.
Las apuestas también tienen otro efecto fuera de la cancha. Muchos profesionales reciben mensajes abusivos, amenazas o insultos en redes sociales después de sus partidos, tanto si ganan como si pierden. Además, el deporte arrastra desde hace años problemas de integridad ligados a amaños y corrupción.
En este contexto, el debate se intensificó con la decisión del US Open de asociarse con Kalshi, una plataforma de predicción y apuestas sobre resultados. Tras anunciarse el acuerdo, la aplicación del torneo comenzó a promocionar contenidos patrocinados con previsiones de partidos. Para algunos observadores, esto refleja una contradicción: mientras los jugadores sufren parte de las consecuencias del ecosistema de apuestas, los torneos también obtienen ingresos de ese mismo mercado.

Por ahora, las reglas del ATP, la WTA y los grand slams no ofrecen un marco específico para expulsar o identificar a apostadores disruptivos, salvo en casos de abuso claro. Eso deja a los jugadores con pocas herramientas inmediatas durante los encuentros.
Las posturas dentro del vestuario no son idénticas. Algunos creen que las autoridades del tenis deberían reforzar la seguridad y actuar con más firmeza frente a quienes intentan manipular el ambiente. Otros consideran que esta conducta ya forma parte del deporte profesional y que, aunque molesta, los jugadores deben aprender a gestionarla.
Tommy Paul dijo que este tipo de ruido es desagradable, pero lo ve como una consecuencia más del deporte de alto nivel. Coco Gauff, por su parte, dejó claro que no piensa dejarse afectar por un aficionado que trate de sacarla del partido. Frances Tiafoe reaccionó con humor, aunque dio a entender que una situación así podría terminar mal si escalara demasiado.
Para quienes siguen el cruce entre deporte y juego online, el caso deja varios puntos prácticos a revisar:
- Las apuestas en directo pueden aumentar la presión sobre partidos y jugadores, sobre todo en torneos con poca distancia entre pista y público.
- Las promociones, contenidos patrocinados y acuerdos comerciales entre torneos y plataformas deben leerse con cuidado para entender qué servicio se ofrece realmente.
- La disponibilidad de plataformas de apuestas o predicción cambia según el país y la regulación local.
- Solo los mayores de edad pueden usar servicios de juego donde estén autorizados legalmente.
- Antes de registrarse, conviene revisar límites de depósito, controles de gasto, opciones de autoexclusión y otras herramientas de juego responsable.
En definitiva, el tenis afronta un problema que combina negocio, comportamiento del público e integridad deportiva. El crecimiento de las apuestas y de los mercados de predicción no solo cambia la forma en que parte de la audiencia sigue los partidos, sino también la experiencia de quienes compiten dentro de la pista.
Créditos de las ilustraciones: Al Bello/Getty Images, Marek Janikowski/Icon Sport/Getty Images, Martin Lelievre/AFP/Getty Images

