Un jurado de Las Vegas declaró culpable a Duane “Keffe D” Davis, de 63 años, por organizar el tiroteo mortal de 1996 contra el rapero Tupac Shakur. El veredicto se produjo después de menos de tres horas de deliberación el lunes 31 de agosto.
Davis, antiguo líder de los South Side Crips, fue declarado culpable de asesinato con arma mortal y de actuar con la intención de promover, favorecer o ayudar a una banda criminal. Está previsto que reciba sentencia el 13 de octubre de 2026.
Davis era la única persona acusada formalmente en relación con el ataque ocurrido cerca del Strip de Las Vegas. Shakur murió seis días después del tiroteo en el University Medical Center. Marion “Suge” Knight, cofundador de Death Row Records y conductor del vehículo, sufrió una herida superficial en la cabeza.
La fiscalía no solicitó la pena de muerte. La condena podría resultar en cadena perpetua.
El caso se apoyó principalmente en las declaraciones de Davis
La evidencia física que vinculaba a Davis con el ataque era limitada. Por ello, los fiscales centraron su argumento en declaraciones que realizó durante años ante la policía, periodistas y en sus memorias de 2019, Compton Street Legend.
En esas declaraciones, Davis afirmó que estaba presente cuando ocurrió el ataque y que había proporcionado el arma utilizada. La fiscalía no sostuvo que él hubiera disparado, sino que argumentó que sus palabras demostraban que organizó el ataque y armó al tirador.
La defensa respondió que esas afirmaciones podían ser exageradas, poco fiables o estar fuera de contexto. También sostuvo que Davis habría ampliado su papel para aumentar su notoriedad y obtener beneficios económicos.
Una estrategia defensiva poco habitual
El abogado Michael Sanft no intentó presentar a Davis como un testigo especialmente creíble. En su alegato inicial afirmó que no existían hechos que señalaran directamente a su cliente y que sus declaraciones anteriores no podían sustituir a las pruebas.
Los fiscales describieron a Davis como el responsable que dio las órdenes para el ataque. Según su versión, el tiroteo fue una represalia por una pelea ocurrida horas antes en el vestíbulo del MGM Grand, después de un combate de Mike Tyson.
En aquel enfrentamiento, Shakur y varios miembros de su grupo agredieron a Orlando Anderson, sobrino de Davis. Los investigadores sostienen que la pelea desencadenó una serie de acontecimientos que llevó a Davis y a otros miembros de los South Side Crips a localizar el vehículo de Shakur esa misma noche.
El juicio también abordó las afiliaciones de las bandas que rodeaban a los implicados. Los fiscales señalaron que Davis ocupaba una posición de liderazgo dentro de los South Side Crips, una banda con base en Los Ángeles. En entrevistas grabadas, Davis afirmó que el grupo tenía vínculos con Bad Boy Records, el sello fundado por Sean “Diddy” Combs, aunque esa afirmación forma parte de su relato personal y no fue probada de manera independiente durante el juicio.
Shakur y Knight estaban asociados con el grupo Mob Piru de los Bloods, relacionado estrechamente con Death Row Records. Las autoridades consideran que la rivalidad entre esos grupos formó el contexto del enfrentamiento.

El tiroteo de 1996
El ataque ocurrió el 7 de septiembre de 1996, cuando un Cadillac blanco se colocó junto al BMW en el que viajaban Shakur y Knight, en la intersección de Flamingo Road y Koval Lane, al este del Strip.
Desde el Cadillac se efectuaron varios disparos que alcanzaron a Shakur en repetidas ocasiones. Anderson, a quien Davis identificó durante años como uno de los ocupantes del Cadillac, nunca fue acusado y murió en 1998.
El jurado escuchó nueve días de testimonios en el Tribunal del Distrito del Condado de Clark. La fiscalía presentó aproximadamente dos docenas de testigos, mientras que la defensa llamó a tres y concluyó su presentación en unos 90 minutos.
La cuestión central era determinar si las declaraciones de Davis constituían una prueba suficiente más allá de toda duda razonable o si la falta de evidencia física generaba una incertidumbre decisiva. El veredicto establece que Davis es legalmente responsable de organizar uno de los crímenes más conocidos de la historia de la música.
Créditos de las ilustraciones: John Locher/POOL/AFP vía Getty, Corjuni

