Una nueva investigación de Gallup muestra que la proporción de adultos en Estados Unidos que dice haber participado en alguna forma de juego de azar durante los últimos 12 meses es menor que hace una década.
Según los datos más recientes, el 45% de los adultos consultados afirmó haber apostado o jugado por dinero en al menos una actividad durante el último año. En 2016, esa cifra había sido del 64%. El estudio se basó en encuestas telefónicas realizadas entre junio y julio a más de 2.200 personas adultas.
Las mayores caídas se observaron en modalidades tradicionales. La compra de boletos de lotería, las visitas presenciales a casinos y las apuestas en porras de oficina registraron niveles más bajos que en mediciones anteriores.
Gallup señaló que el 31% de los adultos compró un billete de lotería estatal en el último año, frente al 49% registrado en 2016. El juego en casinos físicos también descendió del 26% al 14%, mientras que las porras de oficina bajaron del 15% al 7%.
El informe también apunta a un cambio en la percepción pública. La proporción de estadounidenses que considera el juego como algo “moralmente aceptable” cayó del 67% en 2016 al 57% en 2026.
Las formas tradicionales de juego pierden participación
La lotería ha sido históricamente una de las actividades de juego más extendidas en las mediciones de Gallup. Entre finales de los años 80 y finales de los 90, más de la mitad de los adultos decía comprar boletos. Después, la participación se estabilizó en niveles altos antes de bajar al dato actual.
El juego en casinos siguió una trayectoria parecida. En 1989, el 20% de los adultos dijo haber jugado en un casino. La cifra subió hasta el 30% en 2003 durante la expansión del juego legal en varios estados, pero después fue retrocediendo hasta el 14% actual.
Gallup planteó que el crecimiento del juego por internet podría haber influido en la reducción de algunas actividades presenciales. Aun así, solo el 4% de los adultos dijo jugar dinero online, aunque esta fue la única categoría medida que no mostró descenso con el paso del tiempo.
Los cambios tecnológicos y laborales también parecen haber afectado otras formas de apuesta. Las porras de oficina son menos comunes en un contexto con más trabajo remoto, y el video póker cayó desde picos del 20% en 1999 hasta el 5% actual.
Las apuestas deportivas mostraron una variación más moderada. El 7% dijo haber apostado en deportes profesionales, frente al 10% en 2016. En deportes universitarios, la cifra pasó del 5% al 4%.
La encuesta de 2026 añadió además actividades más recientes. Un 2% de los encuestados dijo haber usado mercados de predicción online para eventos no deportivos, y un 4% afirmó haber jugado fantasy sports por dinero.
Diferencias entre respuestas telefónicas y online
Gallup realizó también una encuesta separada por internet con un panel probabilístico. En ese caso, el 53% de los participantes dijo haber jugado durante el último año, un resultado superior al obtenido por teléfono.
La diferencia puede estar relacionada con el modo de respuesta. Gallup indicó que algunas personas podrían sentirse menos cómodas admitiendo actividades de juego ante un entrevistador en vivo que al completar un cuestionario privado por internet.
La encuesta online mostró porcentajes más altos en todas las categorías medidas, aunque mantuvo patrones demográficos parecidos. Los hombres declararon mayores niveles de participación que las mujeres, y los adultos mayores mostraron tasas superiores a las de los menores de 50 años.
En la encuesta telefónica, el 49% de los hombres dijo haber jugado en el último año, frente al 40% de las mujeres. Entre los adultos de 50 años o más, la participación fue del 50%, mientras que en menores de 50 años fue del 41%.
También aparecieron diferencias por ingresos. Los hogares con ingresos anuales de al menos 100.000 dólares reportaron una mayor participación, con un 54%, frente al 45% de los grupos de ingresos medios y el 40% de los grupos de ingresos más bajos.
Las señales de juego problemático siguen siendo limitadas
Gallup indicó que los reportes de juego problemático siguen siendo relativamente reducidos. El 3% de todos los adultos encuestados dijo que a veces juega más de lo que considera adecuado. Entre quienes sí juegan, eso equivale al 7%.
En la encuesta online, los porcentajes fueron algo más altos: el 6% de todos los adultos y el 10% de los jugadores dijo que en ocasiones apuesta más de lo debido.
Además, el 9% de los adultos afirmó que el juego ha causado problemas dentro de su familia. Este nivel se ha mantenido en rangos parecidos durante las últimas décadas, aunque está algo por encima de los registros de comienzos de los años 90.
Los encuestados con menores ingresos fueron más propensos a señalar problemas familiares relacionados con el juego. En ese grupo, el 13% reportó este tipo de situación, frente a entre el 7% y el 8% en los segmentos de ingresos medios y altos.
Gallup subrayó que el aumento de los ingresos del sector no implica necesariamente que más personas estén jugando. Parte de esa evolución puede explicarse por un mayor gasto de usuarios ya activos, por precios más altos o por un desplazamiento hacia canales regulados.
Para los usuarios, estos datos ofrecen contexto útil sobre cómo está cambiando el comportamiento del mercado. Antes de utilizar un casino online, una app de apuestas o cualquier producto de juego, conviene revisar si el operador está autorizado en la jurisdicción correspondiente, qué métodos de pago acepta, qué límites y herramientas de juego responsable ofrece, y recordar que estas actividades son solo para mayores de edad según la normativa local.

