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Apuestas-Presenciales

Nuevas reglas darán más poder a los barrios para frenar la expansión de las casas de apuestas

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Los ayuntamientos y las comunidades locales en el Reino Unido contarán con más herramientas para cuestionar la apertura de nuevas casas de apuestas, casinos y centros de juego. El cambio llega tras la decisión del Gobierno de eliminar el principio de “aim to permit” de la Ley del Juego de 2005, una base regulatoria que en la práctica inclinaba las decisiones a favor de conceder licencias.

Según el artículo, durante años muchos vecinos han visto crecer la presencia de locales de juego en sus calles comerciales sin una capacidad real para frenarlos. La crítica principal es que los consejos locales debían partir de la idea de autorizar estos negocios, incluso cuando existía oposición clara de la comunidad.

Qué cambia con la nueva norma

La reforma anunciada permitirá que los ayuntamientos tengan mayor margen para bloquear nuevas aperturas cuando consideren que no encajan con las necesidades del barrio. En términos prácticos, esto puede influir en cómo se evalúan futuras solicitudes de licencias para locales con apuestas presenciales y máquinas de juego.

Para los usuarios y residentes, el cambio no modifica las reglas básicas de acceso al juego: los servicios de apuestas y juego siguen sujetos a licencia, controles regulatorios y restricciones de edad, normalmente solo para mayores de 18 años. Sin embargo, sí cambia quién tiene más peso a la hora de decidir si un nuevo local puede instalarse en una zona concreta.

Por qué se cuestiona el modelo actual

La autora sostiene que la concentración de locales de apuestas ha afectado a distintas comunidades y ha reducido la capacidad de los vecinos para definir el tipo de comercio que quieren en sus calles. También señala que la rentabilidad de determinadas máquinas explica parte de esa expansión.

En el texto se destaca que las máquinas B3, de mayor nivel de apuesta y presentes en casas de apuestas, centros de juego para adultos y casinos, pueden generar unas 35.000 libras anuales de ingreso bruto por máquina. Esa cifra es presentada como un incentivo económico importante para el sector.

También se menciona el caso de Brent, en Londres, donde los locales de juego superan en número a los supermercados en 17 de los 22 distritos del municipio y donde existen 81 establecimientos con licencia relacionados con el juego.

Impacto social y puntos de control

El artículo vincula la expansión de estos locales con daños relacionados con el juego, incluidas consecuencias graves para algunas familias. Cita un informe de 2023 que estimó entre 117 y 496 suicidios relacionados con el juego cada año en Inglaterra.

Desde una perspectiva práctica, este tipo de cambios regulatorios importa por varios motivos:

  • puede reducir la facilidad de acceso físico a productos de juego presenciales en determinadas zonas;

  • da más peso a objeciones vecinales y municipales;

  • puede afectar a futuros operadores que quieran abrir nuevos puntos de venta;

  • refuerza el debate sobre protección al consumidor y juego responsable.

Qué deben revisar los usuarios y las comunidades

Quienes utilicen servicios de apuestas presenciales deberían comprobar siempre que el operador tenga licencia vigente, ofrezca herramientas de juego responsable y aplique controles de edad. Entre esas herramientas pueden estar los límites de gasto, la autoexclusión y la información visible sobre ayuda para problemas de juego.

Para vecinos, asociaciones y autoridades locales, la novedad principal es que las futuras decisiones sobre aperturas podrán discutirse con más margen político y administrativo. Eso no implica una prohibición automática, pero sí una posición menos favorable para nuevos locales de apuestas que la que existía bajo la normativa anterior.

En resumen, el cambio no altera cómo funciona una apuesta para el usuario final, pero sí puede modificar la disponibilidad de establecimientos físicos en determinadas calles y devolver a las comunidades más capacidad para influir en su entorno comercial.

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Créditos de las ilustraciones: Islandstock/Alamy