Kalshi y Polymarket, dos plataformas de mercados de predicción con amplia presencia en Estados Unidos, han actualizado sus reglas para impedir que afiliados y creadores remunerados difundan mensajes que nieguen resultados electorales o pongan en duda, sin base probatoria, la integridad de un proceso oficial.
La decisión se conoce después de que varias publicaciones promocionales en redes sociales vincularan probabilidades electorales con acusaciones infundadas de fraude en California. Según informó NPR, Kalshi ahora prohíbe a sus colaboradores pagados cuestionar la integridad o exactitud de una elección, una resolución judicial o una determinación oficial relacionada con comicios.
En el caso de Polymarket, la empresa indicó que cualquier publicación de afiliados que niegue un resultado electoral puede vulnerar sus condiciones de uso, en particular las cláusulas contra la difusión de información falsa o engañosa. La compañía también pidió que determinadas publicaciones de dos colaboradores dejaran de aparecer como contenidos patrocinados.
Qué cambió en las políticas de afiliación
El ajuste no afecta al funcionamiento básico de las plataformas, pero sí a la forma en que pueden promocionarse. El cambio se centra en creadores de contenido, influencers y afiliados que reciben pagos o acuerdos comerciales para atraer usuarios.
- Kalshi restringe mensajes pagados que cuestionen resultados electorales oficiales.
- Polymarket considera infracción los contenidos de afiliados que difundan desinformación electoral.
- Ambas empresas han pedido retirar o modificar publicaciones vinculadas a campañas promocionales.
Desde una perspectiva regulatoria, este movimiento es relevante porque muestra una mayor atención al riesgo reputacional y legal asociado a la publicidad de productos vinculados a eventos políticos. También evidencia que las plataformas buscan distanciar su marketing de mensajes que puedan interferir en la confianza pública sobre elecciones.
El contexto: mercados de predicción bajo presión
Los mercados de predicción permiten a los usuarios operar sobre el resultado de acontecimientos futuros, entre ellos elecciones, conflictos geopolíticos o competiciones deportivas. Aunque estas empresas presentan su actividad como una forma de negociación sobre probabilidades, en varios países y jurisdicciones su encaje legal sigue siendo discutido.
España, por ejemplo, ha bloqueado el acceso a algunas de estas plataformas en el marco de investigaciones relacionadas con licencias de juego. En Estados Unidos, donde Kalshi y Polymarket operan con gran visibilidad, el debate gira en torno a si estos productos deben tratarse como instrumentos financieros, mercados regulados o formas de apuesta sobre eventos.
Ese debate importa porque determina qué autoridad supervisa la actividad, qué límites de publicidad se aplican y qué obligaciones existen en materia de protección al consumidor y juego responsable.
Por qué importa para operadores, anunciantes y usuarios
La decisión de endurecer las normas para afiliados no es solo una cuestión de moderación de contenidos. También puede interpretarse como una respuesta preventiva ante un entorno de mayor escrutinio político y regulatorio.
Para los operadores, el caso demuestra que las campañas con creadores externos pueden generar riesgos de cumplimiento si el mensaje comercial se mezcla con afirmaciones engañosas sobre procesos públicos sensibles. Para anunciantes y socios, deja claro que los acuerdos de patrocinio pueden retirarse si el contenido contradice las políticas de la plataforma.
Para los usuarios, el cambio es relevante porque las cuotas o probabilidades en mercados políticos pueden presentarse en redes sociales como si fueran una prueba de manipulación electoral, cuando en realidad reflejan apuestas o expectativas del mercado, no evidencia oficial.
Más presión legal y política en Estados Unidos
La revisión de estas políticas coincide con un momento delicado para el sector. En los últimos meses, Kalshi ha afrontado distintas controversias, entre ellas investigaciones y acciones legales relacionadas con apuestas sobre elecciones y con la participación de actores políticos en mercados vinculados a sus propios intereses.
Además, tras las primarias recientes en California, figuras republicanas, incluido Donald Trump, volvieron a difundir acusaciones no probadas de fraude. El estado de California mantiene desde hace años un proceso de escrutinio más lento que otros territorios porque verifica votos y permite corregir determinados errores en las papeletas antes del recuento final.
En ese contexto, la relación entre mercados de predicción, promoción pagada y narrativa electoral se vuelve especialmente sensible. La medida de Kalshi y Polymarket apunta a limitar ese cruce y a reducir el uso comercial de mensajes que puedan erosionar la confianza en los resultados oficiales.
Créditos de las ilustraciones: Bloomberg/Getty Images

