La Philippine Amusement and Gaming Corporation (PAGCOR), regulador del juego en Filipinas, está ampliando su marco de supervisión sobre el sector de juego online. La decisión llega en un momento de ajustes para el mercado, marcado por la presión de operadores ilegales, cambios en los sistemas de pago, el avance de la inteligencia artificial y una caída reciente en los ingresos del sector.
Durante el primer CiG iDEA Summit, celebrado en el IAG EXPO de Manila, la vicepresidenta asistente de PAGCOR, Jessa Mariz R. Fernandez, explicó que la supervisión ya no puede centrarse solo en los operadores que tienen relación directa con el jugador. Según su planteamiento, la responsabilidad regulatoria debe extenderse a toda la cadena de valor.
Más controles para proveedores y servicios vinculados
Entre las medidas adoptadas, PAGCOR reforzó las reglas aplicables a proveedores B2B y a los Special Class BPOs. También publicó lineamientos de transición para empresas que trabajan con administradores de sistemas de juego acreditados y actualizó normas sobre reembolsos en efectivo y programas de cashback.
Además, el regulador amplió su marco de infracciones y sanciones y avanzó en la unificación de requisitos para aplicar criterios más consistentes entre las distintas empresas reguladas. El objetivo es reducir vacíos de supervisión en un mercado cada vez más complejo.
Un mercado en desaceleración
Los cambios regulatorios coinciden con una desaceleración del mercado filipino. El ingreso bruto del juego cayó un 20,33% interanual hasta PHP 88,13 mil millones en el segundo trimestre de 2026, después de haber bajado un 15,87% hasta PHP 87,60 mil millones en el primer trimestre.
Para PAGCOR, esta corrección abre una etapa de revisión. La entidad considera necesario evaluar si las reglas actuales siguen siendo adecuadas para un mercado más maduro, donde la gobernanza y la capacidad de control pesan tanto como el crecimiento.
Presión del juego ilegal
El juego ilegal sigue siendo uno de los principales focos de preocupación. Fernandez señaló que los operadores con licencia asumen costes de cumplimiento que los actores no regulados evitan, aunque ambos compiten por los mismos usuarios.
Ante este escenario, PAGCOR trabaja con fuerzas de seguridad, instituciones financieras, proveedores de pago, empresas tecnológicas y otras agencias públicas. La meta es dificultar la actividad no autorizada y reforzar la protección del consumidor.
Pagos, acreditación y coordinación con el banco central
La regulación de pagos ganó peso tras la desvinculación de las billeteras electrónicas de las aplicaciones de juego. Como respuesta, PAGCOR modificó sus procedimientos de acreditación para pasarelas y canales de pago.
Estas actualizaciones buscan alinear la supervisión del juego con las políticas aplicables a las entidades bajo control del Bangko Sentral ng Pilipinas, el banco central del país. Para operadores y proveedores, esto implica una revisión más estricta de los mecanismos utilizados para procesar transacciones.
La IA como oportunidad y riesgo regulatorio
La inteligencia artificial aparece como otro reto para la política pública. PAGCOR considera que esta tecnología puede mejorar la detección de fraude, el monitoreo del cumplimiento y la eficiencia regulatoria.
Sin embargo, también puede facilitar esquemas fraudulentos más sofisticados. Por eso, el regulador plantea que las normas deberán adaptarse con rapidez, en lugar de basarse en supuestos que ya no responden al funcionamiento actual del mercado digital.
Registro de jugadores y juego responsable
PAGCOR también está reforzando el registro de jugadores, los controles de conocimiento del cliente (KYC) y la Base Nacional de Personas Restringidas. Estas medidas buscan mejorar la trazabilidad, apoyar la prevención del fraude y fortalecer las herramientas de exclusión.
En mayo, el organismo lanzó además una línea nacional de ayuda 24 horas para problemas de juego, en colaboración con Seagulls Flock Organization. La iniciativa añade un componente de juego responsable a una agenda que hasta ahora estaba centrada principalmente en supervisión operativa y cumplimiento.
Referencias internacionales
Fernandez mencionó también el caso de Nueva Zelanda, que prepara un mercado regulado de casinos online con hasta 15 licencias previstas antes de fin de año. PAGCOR sigue de cerca esa experiencia como referencia comparada para cuestiones vinculadas con tecnología, protección del consumidor y vigilancia del mercado.
En conjunto, las medidas muestran una orientación más amplia de la regulación filipina: no solo controlar a los operadores licenciados, sino revisar pagos, proveedores, identificación de usuarios, sanciones y coordinación institucional para responder a un ecosistema digital más fragmentado.

