El gobierno de Bulgaria rechazó las peticiones de la oposición para aplicar una subida más amplia de impuestos al juego y reforzar todavía más las restricciones a la publicidad del sector. El debate se produjo en el Parlamento en un contexto de preocupación por el crecimiento de la oferta ilegal.
Según el Ejecutivo, el país mantiene una tasa de canalización cercana al 60%, lo que significa que una parte relevante de la demanda todavía se dirige a operadores no regulados. Por ese motivo, varios miembros del gobierno defendieron que cualquier cambio fiscal o comercial debe evaluarse también por su efecto sobre el mercado ilegal.
Qué decidió el Parlamento
Durante la discusión parlamentaria se plantearon modificaciones a la normativa vigente sobre juego. Finalmente, los diputados aprobaron ajustes fiscales limitados centrados en un segmento concreto, pero descartaron medidas más amplias que habrían supuesto casi duplicar determinadas cargas para los operadores y avanzar hacia un veto publicitario más extenso.
En la actualidad, el juego online en Bulgaria tributa al 25% del GGR, además de un impuesto de sociedades del 10%. La tasa sobre el GGR ya había sido elevada este mismo año, tras subir desde el 20% anterior.
El argumento del gobierno: evitar un traslado al mercado ilegal
La viceministra de Finanzas, Lyudmila Petkova, advirtió ante la comisión presupuestaria que una nueva subida rápida de impuestos podría tener un efecto contrario al buscado. En lugar de aumentar la recaudación dentro del mercado regulado, parte de los jugadores podría terminar en plataformas no autorizadas.
Su planteamiento fue que, antes de endurecer aún más la presión fiscal, el Estado debería reducir primero el peso del mercado gris. Desde esta perspectiva, aumentar el coste regulatorio sin reforzar el control y la aplicación de la ley puede debilitar a los operadores con licencia y favorecer a quienes actúan fuera del sistema.
Petkova también indicó que el Ministerio de Finanzas prepara una revisión más amplia de la legislación búlgara del juego. Ese proceso podría redefinir el equilibrio entre fiscalidad, control publicitario, cumplimiento normativo y protección del consumidor.
La oposición reclama cambios más duros
Los partidos de oposición “We Continue the Change” y “Democratic Bulgaria” criticaron al gobierno por considerar insuficientes las medidas actuales frente a la promoción del juego y frente a los operadores ilegales.
Uno de los diputados más activos en este debate, Venko Sabutev, cuestionó que no se aprovechara el procedimiento parlamentario para modificar la Ley del Juego con mayor rapidez. Su posición fue que el Parlamento sí dispone de mecanismos para introducir restricciones adicionales y frenar la publicidad del sector.
El choque entre ambas posiciones refleja una discusión regulatoria habitual en Europa: si conviene endurecer primero las prohibiciones y la fiscalidad o si, por el contrario, la prioridad debe ser fortalecer la capacidad de canalizar a los consumidores hacia la oferta legal.
Cuál es la situación de la publicidad del juego en Bulgaria
Bulgaria ya aprobó en abril de 2024 una reforma importante sobre publicidad del juego. El Parlamento prohibió los anuncios en televisión, radio, prensa y plataformas digitales, con excepciones limitadas para el Totalizador Deportivo Búlgaro de titularidad estatal.
La normativa permitió, no obstante, cierta publicidad exterior bajo condiciones estrictas. Los carteles solo pueden instalarse a una distancia mínima de 300 metros de escuelas, universidades, parques infantiles y otras zonas protegidas. Además, al menos el 10% del espacio publicitario debe dedicarse a mensajes de advertencia sobre los riesgos del juego.
También se impusieron límites a la publicidad en edificios donde se ofrecen servicios de juego. En esos casos, la superficie del anuncio no puede superar los 50 metros cuadrados ni el 20% de la fachada total.
Impacto sobre operadores y mercado
Representantes del sector ya habían señalado anteriormente que las restricciones publicitarias estaban afectando a los ingresos de los operadores orientados al mercado búlgaro. Según estimaciones citadas en el debate público, los vetos a la publicidad, en especial en televisión, pueden provocar una caída visible de ingresos a corto plazo.
Desde el punto de vista regulatorio, la cuestión central no es solo cuánto puede reducirse la visibilidad comercial del juego, sino si esa reducción beneficia al canal legal o termina dificultando que los consumidores identifiquen a operadores autorizados. Ese punto es especialmente relevante en mercados con una canalización incompleta.
Por qué este debate importa
La discusión en Bulgaria muestra la tensión entre dos objetivos de política pública: restringir la exposición publicitaria al juego y, al mismo tiempo, mantener un mercado legal suficientemente competitivo frente a la oferta ilegal.
Para los operadores con licencia, la decisión evita por ahora un aumento general adicional de costes y nuevas limitaciones comerciales inmediatas. Para los reguladores, el desafío sigue siendo mejorar el cumplimiento y reducir la actividad no autorizada. Para los consumidores, el resultado puede influir en la facilidad para distinguir entre oferta legal e ilegal y en el nivel de protección efectiva disponible.
Si el Ministerio de Finanzas presenta una reforma integral, el próximo paso del proceso legislativo será clave para definir cómo Bulgaria ajusta su modelo regulatorio en materia de fiscalidad, publicidad responsable y lucha contra el juego no autorizado.

