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Cumplimiento Normativo

Un casino de Mayfair afronta una demanda por el reparto de propinas y cargos por servicio

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Un casino del barrio de Mayfair, en Londres, se enfrenta a una acción judicial presentada por un antiguo camarero que sostiene que no recibió una parte justa de las propinas.

El caso afecta al Metropolitan Mayfair, integrado en el grupo Metropolitan Casinos. El ex trabajador presentó una reclamación ante el tribunal laboral de Londres por el reparto de las propinas en efectivo que, según su versión, tenía que compartir con directivos y otros empleados.

Además, cuestionó la distribución del cargo por servicio aplicado en el local. Según su denuncia, miembros de la dirección, incluidos cargos de mayor rango, parecían recibir una porción superior aunque no atendían directamente a los clientes ni trabajaban en primera línea.

El trabajador, que afirmó haber salido de la empresa tras cinco años, señaló que la compañía no le facilitó detalles suficientes sobre la metodología de reparto. Por eso, dijo no haber podido comprobar si el sistema respetaba los principios de equidad y transparencia exigidos por la normativa británica.

El casino aplica un cargo por servicio opcional del 12,5% a las consumiciones de comida y bebida en sus restaurantes y bar.

Qué dice la normativa del Reino Unido

Desde octubre de 2024, la legislación en Gran Bretaña obliga a los empleadores a distribuir el 100% de los cargos por servicio y de las propinas pagadas con tarjeta entre los trabajadores del establecimiento. La ley también exige que ese reparto se haga de forma justa y transparente.

La norma reconoce además el derecho de los empleados a conocer cómo se asignan y distribuyen esas cantidades. En la práctica, esto ha puesto bajo mayor escrutinio a hoteles, bares, restaurantes y casinos que utilizan sistemas internos de reparto.

En este contexto, el conflicto en el Metropolitan Mayfair es relevante no solo por la reclamación individual, sino también porque muestra cómo las nuevas obligaciones legales pueden trasladarse al sector del juego presencial y a sus servicios de hostelería asociados.

Falta de claridad sobre el reparto

El demandante y otro ex trabajador declararon que el sistema era poco claro. Ambos afirmaron que no sabían con precisión cómo se repartían las propinas ni si las propinas abonadas con tarjeta llegaban efectivamente al personal.

Según su relato, las nóminas no explicaban cómo se calculaba la parte correspondiente del cargo por servicio y tampoco hacían referencia expresa a las propinas pagadas con tarjeta. También sostuvieron que los mandos compartían en igualdad las propinas en efectivo, algo que los camareros consideraban injusto.

Estas cantidades, añadieron, podían representar miles de libras al día y constituían una parte importante de los ingresos del personal de atención directa al cliente.

Borrador oficial y debate sindical

La controversia coincide con la publicación de una guía preliminar del gobierno británico sobre la aplicación de la ley de propinas. Ese documento indica que las empresas deben consultar a los trabajadores sobre su política de reparto y, de ser posible, lograr un acuerdo amplio en el centro de trabajo para que el sistema resulte claro, razonable y justo.

El sindicato Unite criticó ese borrador y pidió revisarlo. Su argumento es que una mera consulta podría no ser suficiente si la empresa conserva el control final del sistema y no incorpora de forma real las objeciones del personal.

Desde esa perspectiva, el debate ya no se limita a cuánto se reparte, sino también a quién decide los criterios y qué mecanismos de supervisión existen.

La posición del trabajador

El ex camarero sostuvo que tanto él como otros compañeros recibían propinas y cargos por servicio de clientes que, en su opinión, creían estar recompensando al personal de primera línea. Sin embargo, afirmó que en la práctica parte de esos importes terminaba compartiéndose con la dirección del casino.

Según su testimonio, eso generaba la sensación de que no se estaba respetando la intención del cliente al dejar una propina.

Una nómina revisada por el medio original mostraba que el trabajador cobraba 13,50 libras por hora. En un mes con 120 horas trabajadas recibió 97 libras en concepto de cargo por servicio y algo más de 100 libras adicionales por turnos nocturnos.

El ex empleado también aseguró que fue despedido después de plantear preguntas sobre el destino del cargo por servicio y de las propinas con tarjeta.

La respuesta de la empresa

Según una carta de la empresa citada en el artículo original, el despido se produjo porque el casino afirmó disponer de pruebas de que el trabajador había conservado una propina elevada en efectivo en lugar de compartirla con sus compañeros, como establece la política interna. El camarero lo niega y también impugna su salida por despido improcedente.

La política de propinas del casino indica que una persona independiente, denominada troncmaster, distribuye el fondo del cargo por servicio entre los empleados elegibles con base en criterios objetivos, como las horas trabajadas, la función desempeñada y la contribución al servicio.

El documento también señala que las reglas específicas del sistema debían estar accesibles y visibles en cada local. No obstante, varios trabajadores dijeron no haber visto esas reglas expuestas en el establecimiento.

Otro antiguo empleado afirmó que las propinas en efectivo se repartían cada semana por medio del gerente y que ese responsable podía llevarse entre 150 y 300 libras semanales de ese fondo. Según su versión, los camareros protestaron al conocer que los directivos recibían una parte equivalente pese a contar con un salario base superior y no desempeñar tareas directas con clientes.

Por qué el caso importa para el sector

El caso combina cuestiones laborales, de cumplimiento normativo y de gobernanza interna. Aunque se refiere a un casino concreto de Londres, plantea preguntas más amplias sobre cómo deben adaptarse los operadores a la legislación británica reciente.

Para los operadores, el principal riesgo está en no poder demostrar con documentos claros cómo se calcula y comunica el reparto. Para los trabajadores, el punto central es si pueden verificar que la distribución refleja realmente su trabajo y la intención del cliente. Para el regulador y las autoridades laborales, el asunto pone a prueba el alcance práctico de las nuevas reglas de transparencia.

Un portavoz del casino declaró que la empresa no comenta casos individuales, pero aseguró que la compañía no se beneficia de ninguna forma de las propinas entregadas a los empleados y que los mecanismos de asignación se determinan de forma independiente conforme a la legislación vigente.

También afirmó que las políticas y procedimientos de la empresa cumplen con los requisitos legales y regulatorios aplicables y que el grupo mantiene estándares elevados de cumplimiento y gobernanza.

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Créditos de las ilustraciones: Chris Lawrence/Alamy