El Partido Laborista solicitó a la Gambling Commission que investigue denuncias sobre dos empresas presuntamente vinculadas con donantes y colaboradores de Reform UK por una posible operación sin licencia en el mercado británico.
La presidenta del Labour, Bridget Phillipson, envió una carta al regulador para pedir que revise la actividad de Tether.bet, una firma de juego con base en Montenegro, y de Fispay, una empresa del Reino Unido controlada por Mowbray Jackson, responsable de protección de datos de Reform.
La petición llegó después de que una investigación periodística afirmara que ambas compañías habrían operado sin la autorización requerida. En Reino Unido, ofrecer instalaciones de juego o promocionarlas sin licencia puede incumplir la Gambling Act 2005.
Según la información citada, George Cottrell, aliado de largo recorrido de Nigel Farage, está relacionado con Tether.bet. El sitio publicó un aviso de cierre el 12 de agosto. También se mencionó al empresario cripto Christopher Harborne, cuyo apoyo financiero a Farage ya estaba siendo examinado por el comisionado parlamentario de estándares.
Fispay negó haber prestado servicios de juego. Jackson declaró que su empresa se dedicaba exclusivamente a intermediar vuelos privados y que nunca ofreció instalaciones de apuestas. Por su parte, Cottrell sostuvo que solo era cliente de Tether.bet y negó haber captado usuarios para una empresa de juego.
Qué pidió Labour al regulador
Comprobar si Tether.bet y sus operadores ofrecieron o anunciaron servicios de juego remoto a consumidores del Reino Unido sin la licencia necesaria.
Revisar si Fispay Ltd u otra empresa británica proporcionó o apoyó servicios de juego para consumidores en el Reino Unido sin la autorización correspondiente.
Phillipson afirmó que estas acusaciones se suman a nuevas preguntas sobre la financiación y los donantes de Reform UK, y reclamó mayor transparencia pública sobre esas relaciones.
La investigación periodística también señaló que Cottrell era un cliente destacado del sitio y que una empresa llamada IFX, propiedad de Harborne, habría procesado pagos para otra sociedad encargada de recibir depósitos y devolver ganancias.
Los abogados de Cottrell respondieron que su vínculo con Tether.bet se limitaba al de un cliente y a su relación personal con el propietario. Más tarde añadieron que nunca invirtió, poseyó ni gestionó una casa de apuestas o un casino, y rechazaron cualquier insinuación de actividad ilegal.
Representantes de Harborne e IFX indicaron que él no participó en la gestión diaria de IFX y que la empresa opera de acuerdo con la normativa aplicable en los mercados donde presta soporte.
Contexto político del caso
El asunto se suma a la presión política sobre Nigel Farage tras la reapertura de una investigación parlamentaria sobre la declaración de regalos y apoyos financieros recibidos antes de las elecciones generales.
Entre esos apoyos figura un regalo personal de 5 millones de libras atribuido a Harborne, además de otra ayuda financiera procedente de Cottrell. Las normas parlamentarias exigen que los nuevos diputados registren obsequios superiores a 300 libras recibidos en los 12 meses previos, salvo en supuestos concretos.
Aunque Farage minimizó la investigación, el caso mantiene el foco sobre la procedencia de fondos, la transparencia política y el cumplimiento de las reglas aplicables cuando una empresa de juego o de pagos presta servicios a usuarios del Reino Unido.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
Para los consumidores, este tipo de casos refuerza la importancia de comprobar si una plataforma de apuestas o casino cuenta con licencia válida antes de registrarse o depositar fondos. También conviene revisar los métodos de pago disponibles, las restricciones territoriales, los términos de uso, los controles de edad y las herramientas de juego responsable que ofrece el operador.
Créditos de las ilustraciones: James Manning/PA

