Adam Silver, comisionado de la NBA, dijo en Las Vegas que el mercado estadounidense de apuestas deportivas necesita más controles para responder al aumento de los casos de integridad que afectan a ligas profesionales y al deporte universitario.
Durante su intervención en la NBA Summer League, Silver señaló que una estructura federal más clara podría ayudar a coordinar investigaciones complejas entre varios estados. También mostró apoyo a partes de la propuesta de crear una figura independiente similar a un comisionado nacional de apuestas deportivas, con capacidad para colaborar con ligas, reguladores y fuerzas del orden.
Según Silver, el objetivo no es frenar la actividad legal, sino mejorar la supervisión en un mercado donde las ligas a menudo tienen alcance limitado cuando aparecen sospechas de uso de información privilegiada, manipulación de props o redes de apuestas ilegales.
Casos recientes aumentan la presión
El debate llega mientras varios procesos judiciales en Brooklyn han puesto el foco sobre presuntas tramas relacionadas con apuestas deportivas e incluso juegos manipulados. En el último año, varias personas vinculadas a la NBA han sido acusadas en causas federales separadas.
Uno de los casos citados en el artículo involucra a Damon Jones, quien ya se declaró culpable de conspiración para fraude electrónico en una causa vinculada a apuestas deportivas, además de otro cargo en una investigación paralela sobre póker ilegal. Los fiscales también avanzan en posibles acuerdos con otros acusados.
Las autoridades sostienen que algunas de estas tramas incluyeron el uso de información no pública sobre jugadores, lo que habría permitido realizar apuestas con ventaja. Este tipo de conducta es una de las principales preocupaciones para ligas, casas de apuestas reguladas y reguladores estatales.
Una posible coalición entre ligas
Silver también abrió la puerta a una cooperación más formal entre distintas ligas deportivas de EE. UU. La idea sería crear estándares comunes para cuestiones sensibles como:
- apuestas con información privilegiada;
- manipulación de mercados de props;
- abusos relacionados con mercados de predicción;
- intercambio de alertas de integridad;
- sanciones para reincidentes.
Entre los mercados que generan más inquietud, Silver destacó las apuestas al “under” de rendimiento individual, al considerar que pueden ser especialmente problemáticas desde el punto de vista de la integridad.
También recordó que las ligas no controlan directamente qué mercados ofrece cada operador. En la práctica, esa decisión depende del marco regulatorio local y de la oferta de las plataformas autorizadas.
Qué implicaría un regulador o “zar” federal
La propuesta mencionada en el artículo fue planteada por Carolyn Pokorny, ex fiscal federal en Nueva York. Su planteamiento contempla una oficina independiente capaz de investigar alertas de integridad, coordinar con las autoridades y recomendar buenas prácticas para prevenir nuevos incidentes.
El modelo se inspira en esquemas de supervisión usados en otros sectores regulados, con la idea de que el mercado de apuestas deportivas necesita mecanismos más consistentes cuando una investigación cruza fronteras estatales o involucra a múltiples actores.
Para los usuarios, esto no cambiaría de inmediato cómo se apuesta en una app o casa de apuestas. Pero sí podría influir a medio plazo en:
- la disponibilidad de ciertos mercados;
- los controles sobre props y apuestas en vivo;
- las obligaciones de reporte para operadores;
- la cooperación entre ligas y plataformas;
- las medidas de protección al consumidor.
El debate entre control estatal y estándares nacionales
No todos apoyan una mayor intervención federal. El artículo explica que varios legisladores y reguladores estatales siguen defendiendo que las apuestas deportivas deben continuar bajo control de cada estado, como ocurre desde la expansión del mercado regulado tras la caída de PASPA.
Ese choque de visiones también aparece en el debate sobre los mercados de predicción. Mientras algunos estados cuestionan su encaje legal, otros ya han empezado a gravar ciertos ingresos vinculados a estas plataformas. El resultado es un panorama fragmentado, con reglas distintas según la jurisdicción.
Silver insistió en que la NBA prefiere un marco nacional más uniforme en lugar de un sistema dividido entre decenas de regulaciones locales. Aun así, por ahora no existe un consenso político claro en Washington para implantar una solución federal amplia.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
Para quienes usan apps o plataformas de apuestas deportivas en EE. UU., este debate puede terminar afectando la oferta y las condiciones del producto. Antes de apostar, conviene revisar:
- si la plataforma está autorizada en su estado;
- qué mercados están permitidos, especialmente props y apuestas universitarias;
- las reglas de verificación de edad, normalmente 21+ en la mayoría de jurisdicciones de juego;
- los límites, exclusiones y herramientas de juego responsable disponibles;
- las condiciones de pago, retiro y reporte de actividad sospechosa.
Si en el futuro avanzan nuevas normas federales o acuerdos entre ligas y operadores, algunos mercados podrían restringirse o cambiar sus requisitos de supervisión. Para los consumidores, eso significaría más controles, y posiblemente menos disponibilidad en ciertas apuestas consideradas de mayor riesgo.
Silver resumió su postura señalando que las apuestas deportivas son una forma de entretenimiento, pero que también requieren barreras eficaces para evitar daños al deporte y a los usuarios. En ese contexto, la discusión sobre una supervisión federal más fuerte sigue ganando espacio en la agenda regulatoria de EE. UU.

